miércoles, 17 de febrero de 2010

Mis problemas con la sociedad

Ayer, salía de ver una película que hablaba sobre una joven periodista adicta a las compras y todas las consecuencias que esto le traía, perder amigos, el hombre que ama, pero peor aún, perder la confianza de aquellos que creían en ella. Esto me hiso pensar en cómo diariamente perdemos todo lo que queremos y como nos volvemos adictos a cosas inservibles como la ropa, las marcas, la música, la televisión, en fin cosas vánales, cosas sin sentido. Nadie se vuelve adicto a los abrazos, a las sonrisas, nadie se vuelve adicto a decir te quiero y mucho menos a pedir perdón.
¿Qué está pasando?, hemos dejado de lado las cosas importantes para darle paso a un mercado enorme de cosas sin sentido.

Cuando mueras nadie te recordara por las cosas que usaste, el carro que manejaste, la casa enorme que tenias, ni siquiera te recordaran por toda la plata que tuviste. Te recordaran por aquellas pequeñas pero grandes cosas que hiciste por los demás, por las veces que hiciste a alguien sonreír, por la fuerza con la que abrazaste a esas personas que amabas, más que eso te recordaran por haber sido la persona que fuiste.

Todos nos jactamos de las cosas buenas que hacemos, de haber ayudado en una campaña para ayudar a niños necesitados, por donar plata a alguna causa. Pero, cuántos de nosotros, podemos decir orgullosos, yo salve una vida, yo ayude a alguien que me necesitaba, yo fui más allá de mis comodidades y viví como aquellos que no tienen nada. Al pensar en esto, podemos reducir el número de manos levantadas. Y me pregunto ¿por qué?

Mientras escribo esto, escucho la historia de una mujer que no quiere esperar a morir para saber que pasara, que no quiere cometer los mismos errores que su padre, y me doy cuenta con el transcurso de la canción que habla de una guerra, si, de esas miles que el mundo ha visto y me pregunto a mi misma de nuevo ¿por qué? Si todos vivimos en el mismo mundo, y todos queremos lo mejor para nosotros y nuestros hijos ¿por qué seguimos cometiendo los mimos errores? Y me provoca gritar, decirle al mundo que ya basta, dejemos de ser tan ambiciosos y pongámonos a pensar en que les espera a nuestros hijos en algunos años, cuando nosotros ya no estemos.

Enseñémosles a las nuevas generaciones lo que es importante, ser ADICTOS a los abrazos, a los besos, a decir te quiero. No les enseñemos a ser parte de esta sociedad marcada por las diferencias sociales. Hagamos de ellos, seres con cerebro, personas que piensen, que entiendan lo que significa la vida. Si no empezamos hoy, el mundo seguirá viviendo de cosas materiales, y así cuando seamos nosotros los que ya no estemos aquí nos recuerden, no por ser gerentes de grandes empresas, sino por haber cambiado el mundo.

Para terminar, quiero ser sincera, yo fui parte de la locura de esta sociedad. Pero hoy, eh dicho basta, quiero tener una nueva adicción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario