La historia de un sueño, un sueño que tuve y no quiero perder de vista.
Caminar, mirar, pensar, hablar, reír, sonreír, actuar, cosas tan fáciles y tan difíciles al mismo tiempo, somos seres tan perfectos, que somos imperfectos, si suena estúpido y hasta ilógico, pero lo somos.
Soy fiel creyente de las capacidades que poseemos, y de lo poco que pensamos en ellas, pensamos porque existimos, reímos porque algo en el mundo nos hace inmensamente felices, amamos porque lo necesitamos, y lloramos porque somos capaces de hacerlo, demostrar emociones se ah vuelto parte de mi nueva vida, demostrar que puedo llorar, que puedo reír y que puedo vivir, se ah convertido en parte de MI vida, es como dejar a todos de lado, dejar de pensar en lo que diga el mundo y simplemente ser como soy, ser como quiero ser y no como todo el mundo espera que sea.
Anoche soñé, con él, no recuerdo exactamente como se veía, ni lo que me decía, no recuerdo si lo conozco, no tengo ni la más mínima idea de quién era, lo único que sé y que puedo asegurar, es que era él, tan perfecto e imperfecto al mismo tiempo, tan seguro de sí mismo, tan fuerte y a la vez tan débil, tan yo. Es por eso que me dije a mi misma, deja de buscar, deja que te encuentre, no te bases en lo que cree el mundo, no pienses que no puedes.
Hoy al despertar, pensé en el, pensé en mi, y en lo poco que se de mi vida, por intentar hacer planes, por pensar demasiado las cosas, por no dejar que la vida me lleve a donde debo ir, y me repetí, BASTA, basta de tanta MEDIOCRIDAD, basta de dejar que la rutina me aplaste y no me deje vivir cosas nuevas, es por eso, que me vestí como nunca lo hago, me peine como me provoco, como más me gusta y me puse aquellos zapatos que deje olvidados en el closet, por pensar que al ponérmelos dejaría de ser yo; y ¿saben qué? Me encanto, no perdí quien soy, no deje de sonreír, ni me volví más plástica, simplemente fui yo, vestida diferente, nada cambio, solo mi aspecto, sin embargo, aquellas personas que no me veían me vieron veinte veces más, se fijaron en mi, sin saber que siempre estuve ahí. Esto me hiso comprender que el mundo esta lleno de apariencias, que no basta solo con ser una buena persona, que no basta con ser tu, el mundo espera que seas más de lo que eres, que te veas mejor que siempre, y lo peor de todo que seas lo que ellos quieren que seas.
Por todo aquello, es que quiero dejar constancia de esto para posibles problemas futuros, quiero dejar claro lo que me paso, para que nada en el mundo vuelva a afectarme de sobremanera, para saber que puedo dejarme llevar por la locura de esta sociedad, para saber que debo y no debo hacer, para no perder mi esencia y que el mundo no me absorba, para saber que mi vida es mía y de nadie más, para seguir siendo quien soy.
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