Hace mucho que no me sentaba a escribir nada, deje el papel y el lápiz, lo cambie por una computadora, me suena a traición, me suena a un problema causado por la presión del siglo XXI, es decir es el 2012 se supone que se acaba el mundo este año ( para aquellos que quieren creerlo así ) y la tecnología es lo más cómodo y popular en este momento. Intente escribir con papel y lápiz, no lo negare, pero no los encontré, no encontré un solo lápiz en este lugar, a que se debe?
Bueno la verdad no escribía para averiguar qué onda con el lápiz y el papel sino para demostrar mi inconformidad con la vida en este momento. Mamá dice que no debería quejarme tanto, que tengo absolutamente todo, pero soy humana, y sí, quiero más. Es acaso tan difícil entender que quiero salir de esta prisionera ciudad? Que me quiero alejar por un tiempo, ver a mis amigos, soñar con un amor imposible y volver a sonreír de verdad.
El falsear la sonrisa se ha vuelto parte de mi día a día, nada me convence, nada me llena y me siento traidora una vez más (sí, como con el lápiz y el papel) no quiero estar acá, quiero estar allá, pero donde es allá? Mi solución más cercana un corto pero relajante y motivador viaje a estados unidos, si ese país al que les gusta llamar, el país podrido. Contra cualquier opinión debo decir que en aquel lugar “podrido” encontré amistades más sinceras, sin caretas, sin falsedad, sin sacadas de vuelta. Encontré al que me gusta llamar el hombre de mi vida, aunque pueda que en algunos meses no opine lo mismo. Encontré más de lo que buscaba y quiero volver por ello.
Estoy atrapada una vez más en una prisión sin salidas, como diría Fito, “cerraran las puertas de este infierno y es posible que me quiera ir”, sí, es posible, es más que posible, es impensablemente cierto, nadie se da cuenta de mi necesidad de huida, de mi malestar, de mi no saber qué hacer. Nadie se da cuenta de todo lo que me duele, de todo lo que me afecta, de todo lo que necesito.
Siempre fui una persona engreída rodeada de gente pero hoy me siento más sola que nunca y por más que ellos estén ahí, si, ellos, aquellos a los que acostumbro llamar mis amigos, no los siento tan cerca como me gustaría, no sé si es acaso que yo pido demasiado, o que ellos dejaron de tener lo que necesito para ser feliz. La mayor parte de ellos, de esos 5 a los que amo con todo mi corazón y que se darían su vida por mí, y hacen que mi vida no sea tan penosa, dejaron la ciudad, partieron y sin retorno, los otros viven en diversas partes del mundo. Y vuelve a mí esta sensación de soledad acompañada, sí, acompañada, pero soledad al fin y al cabo. Me encantaría gritarle al mundo lo sola que me siento pero no me atrevo, no puedo, siento que me ahogo que quiero gritar y nadie me escucha, que mi soledad ha tapado mi garganta y comienza a fluir por ella, que no hablare por más que lo intente, que cualquier esfuerzo hoy es vano, por eso recurro a mis manos a mis dedos para que se expresen por mí, para que digan lo que siento sin temor a ver caras de disconformidad con mi soledad, si no van a hacer nada para curarla no se sientan con el derecho a opinar sobre ella. Hoy me siento sola como me he sentido siempre, como me he sentido desde que volví de aquello que hoy llamaré un sueño. Sueño del que ya no soy ni seré parte.
Y es ahí cuando me pregunto, por qué la vida es así? Por qué te enseña cosas que te hacen feliz para después arrebatártelas sin capacidad de retorno, porque nos quiere cagar tanto, es como probar el cielo para después caer en un infierno del cual cuesta mucho más salir. Me encantaría no sentirme tan sola, no sentirme lejos de lo que quiero, no dejar que nadie me corte las alas y derribe mi vuelo.
Y estoy harta de todo, estoy harta de estar aquí y de fingir, estoy harta de esta soledad, estoy harta de esta sociedad y de estas falsas sonrisas, no me mires a los ojos para mentirme, no me digas la verdad sin verme a los ojos, no huyas si quieres estar conmigo, no sientas que lo que haces está prohibido. La vida la hicieron para equivocarnos por eso no hay un manual de instrucciones, la hicieron para vernos retorcernos en el sufrimiento, para vernos llorar de amor, para vernos sufrir la soledad, para no dejarnos volar. Y es ahí cuando te das cuenta que nada es tan justo como parece, que nadie es completamente bueno y que no existen personas completamente malas, todos sufrimos de soledad en algún momento, todos la pasamos mal sin darnos cuenta, y nos engañan con pequeños momentos de felicidad para que cuando te des la vuelta y creas que todo anda bien, ponerte cabe y caer a ese lugar donde sufrirás una vez más, no hay mal que dure mil años dicen por ahí, es verdad no hay mal que dure mil años pero cuando termina uno empieza otro, y ese es el verdadero infierno, es un mal que no tiene cuando acabar pero para no cansarnos nos da pequeños breaks de tranquilidad, breaks de engaños.
Y una vez más me declaro derrotada, rota por dentro, insatisfecha, intranquila, me declaro sola y acompañada al mismo tiempo, me declaro molesta, triste y sin esperanzas. Sí, vida me ganaste una vez más, soy tu fiel sirviente acostumbrado a las patadas y al odio, pero te prometo que esta vez no intentaré levantarme, no hare el mínimo esfuerzo para confrontarte, me limitare a esperar que lleves acabo ese plan macabro que tienes reservado para mí. Me canse de tus patadas, de tus idas y venidas, de tus subidas y bajadas, hoy me declaro vencida, soy la perdedora de tu juego maldito y me reduzco a eso, a seguir creyendo que algún día seré libre de ti, de tus amenazas y tus trampas, de tus breaks y tus rencores, que algún día seré libre de tu maldita soledad, hasta ese momento esperare en el suelo, donde paso la mayor parte del tiempo y no pondré resistencia
FELICITACIONES, has ganado

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